"EL RÍO COLOR DE LEÓN"

Buenos Aires es mi ciudad, la capital de la República Argentina, bonito país de América del Sur. Está ubicada a orillas del Río de la Plata, un río con singulares características que lo hacen único en el mundo. Su color marrón hace que se lo denomine: "el río color de león" no solo por su color, sino también por la ferocidad de sus condiciones climáticas. Cada tanto les voy a contar experiencias de navegaciones en este río tan particular que produce en los navegantes deportivos argentinos explosiones de adrenalina majestuosas... Croker Nauta

EL RÍO COLOR DE LEÓN

EL RÍO COLOR DE LEÓN
Foto Satelital del Río de la Plata

lunes, 14 de julio de 2008

Su primera experiencia...

La náutica junto con la naturaleza te regala experiencias increíbles, que debemos capitalizar para poder resolver situaciones similares en el futuro.

Este blog trata humildemente ser un apéndice más en la formación del navegante deportivo.
Y para ello, que mejor que compartir las vivencias de la gente común que por primera vez se acerca al río, y poco a poco se va nutriendo de nuevas vivencias marineras.

Espero que disfruten este relato tanto como lo disfrute yo…


Ese domingo, cuatro aprendices caraduras del turno mañana decidimos quedarnos a tentar la suerte de una nueva navegada por la tarde.

Como no había suficientes instructores y al parecer se habían puesto de acuerdo en ir todos los “legales” de ese turno, sólo pudimos subir a la Tracker, que iría como “insignia”.
Embarcamos, entonces, tras aprovisionarnos en el kiosquito frente a PNA con galletitas y caramelos.

Apenas soplaban unos pocos nudos, así es que supuse que la adrenalina quedaría (otra vez) para otro día.
Esa mañana el puerto de Olivos (y tantos otros) había estado cerrado por niebla, por lo que el dictamen del jefe de prácticos había sido practicar con motor.
Igualmente la clase había estado buena, porque de yapa nos hicieron sentir la potencia del motor 40 caballos montado en la Tracker.

En principio, esa tarde el cielo se había despejado bastante.
No hacía un frío considerable tampoco.
Estaba adecuado, digamos suave, para navegar.

Hubo quien en la Tracker se lamentaba diciendo que, de haber sabido que no navegaría a vela, habría preferido irse a la casa a hacer cosas más interesantes que hacer en domingo.
Pero se me ocurre que lo que sucedió más tarde puede haberle hecho cambiar un poco de parecer…

Salimos del puerto y nos quedamos no muy lejos de la bocana.
Los cuatro aprendices, junto con el instructor, estuvimos esperando ver salir a los dos veleros del CPY un largo rato.
Cuando en cierto punto nos comenzamos a inquietar, aparecieron, detrás.
Y un poco más tarde, salió el yate del amigo de Sr. Caramella.
Creímos que él estaría a bordo, pero rato después lo vimos salir del puerto capitaneando esa especie de reproductor de música flotante que es su “Ulises”.

Así es que finalmente fuimos cinco embarcaciones amigas las que compartimos la zona.
Al rato de permanecer flotando, me pregunté en voz alta qué podría ser, sobre el casi despejado horizonte, hacia Uruguay, aquella nube alargada, como de incendio, (de Norte a Sur, gris clara, puntuda en ambos extremos, muy al ras del agua); pues las pocas nubes que se veían aparte eran blancas y altas.

Nadie me supo contestar.

Cuando vimos que el Ulises se amarraba al yate, no quisimos ser menos y pusimos proa a ellos, hasta conseguir amarrarnos a la popa del velero.
Por supuesto los cuatro aprendices nos desparramamos en su cockpit (no subimos al yate porque no había lugar... y porque no fuimos invitados, tal vez por nuestra calidad de colados), y confianzudamente hicimos uso y abuso del baño, de la cocina para calentar agua para el mate, y hasta nos atrevimos (¡sacrilegio!) a cambiar la música puesta por el capitán.

Pero como no estaba a bordo...

Contra cualquier conjetura, sin embargo, juramos no haber tomado ni una sola gota de vino.

Por los alrededores había varios sloop particulares paseando y veleros-escuela haciendo sus prácticas.
Incluso recuerdo haber visto a tres o cuatro optimist y a su instructora en un gomón (a los que me gusta llamar “mamá gansa con sus gansitos”).

Todo era muy apacible.

Tiempo después llegó de visita una pareja que a su vez amarró su velero al Tracker, con lo cual nos transformamos en una especie de (un tanto extenso) tren flotante de cuatro vagones.

La pareja bajó, nos saludó en el cockpit del Ulises y siguió viaje hasta sumarse al resto en el yate.

Para entonces, el tiempo se encargó de responder a mi pregunta sobre aquella inquietante nube gris que había descubierto un rato antes.
Poco a poco, la misma se había ido convirtiendo en una mole de andar pesado pero seguro, circulando de Este a Oeste.

O sea, hacia nosotros.

Se acercaba lentamente y de manera creciente, agigantándose hacia arriba y hacia los costados, transformándose -por efecto óptico- en una herradura blanca y gigante, etérea, en cuyo seno fuimos quedando atrapados.

Muy lentamente, con la parsimonia de una procesión religiosa pero sin velas ni incienso, esa nube de vapor de agua fue rodeándonos completamente y escondiendo de nuestra vista, una a una y sin disculparse, a todas las embarcaciones que teníamos a nuestro alrededor hasta unos cuantos metros a la redonda.

Incluyendo a mamá ganso y sus gansitos.
Aunque calculo que para ese entonces, en realidad, estos últimos habrían regresado a puerto.

Fue como si se hubiera detenido el tiempo.

No recuerdo sonido alguno, aunque en verdad nosotros continuamos nuestras charlas con fondo musical, llenando nuestros estómagos de mate (lo juro, no tocamos el vino) y galletas.

Esa niebla produjo en mí un efecto fascinador.
Como si estuviera en una escena de película de fantasía tipo “Harry Potter” o “El Señor de los Anillos”.

Casi que existía la magia.

Había una extraña calma en el entorno, pero a la vez noté que los sentidos se agudizaban, observando con más atención hacia los cuatro costados.
Con dar algunas vueltas sobre uno mismo, sencillamente se podía desorientar.

Recliné mi cabeza sobre la carroza, adormecida por el ligero cabeceo y el rolido del barco y por efecto de la digestión.

Bajó un poco la temperatura...

¿Sonó una campana?

Paulatinamente, desde las tripas de la pared blanca, comenzaron a emerger hacia nosotros, desde el Este y como flotando, no en el agua sino en el aire, unos fantasmitas blancuzcos...
Parecían salidos de la nada; eran los demás veleros que, navegando con suma precaución, se acercaban cuidadosamente a la costa.

Y, como una gran tortuga marina, tan parsimonioso como la neblina, asimismo emergió de ella el catamarán “Libertad”, retornando a su cueva portuaria.

Todos iban cuidando de no cruzar su rumbo con otras embarcaciones.

El instructor nos dijo que el puerto había sido cerrado nuevamente para salir, pero no para regresar a él.

Atardecía.

El poco distinguible celeste cielo empezaba a perder su saturación, y la blancura del vapor comenzaba a agrisarse.

La neblina no parecía querer irse.

Nuestros veleros arriaron velas, se amarraron entre sí y comenzaron a rumbear hacia el puerto con motor apenas acelerado.

Empezamos a desarmar el tren.
La pareja regresó a su velero, no sin antes despedirse de todos.
Y nosotros volvimos al Tracker, después de haber mezclado todos los discos del capitán.

Cuando el capitán regresó al Ulises, nosotros pusimos cierta distancia prudencial ante él.

El trayecto de regreso se hizo de manera muy lenta y concentrada.
Los H19 iban delante, como midiendo sus pasos.
Casi no se distinguía silueta alguna de la costa hasta unos pocos metros antes de alcanzarla.
Los novatos apenas pudimos darnos cuenta, justo a tiempo, dónde estaba la bocana de nuestro puerto.
De un instante a otro, el muelle de los pescadores pasó de ser una sombra suave y desdibujada, a ser un real y firme obstáculo de gruesas piedras hambriento de rodas y quillotes que debimos esquivar.
Estábamos acercándonos desde un poco más al Sudeste del mismo, con el riesgo de tocar el fondo o alcanzar aquellas fauces rocosas.
Pero la lentitud con la que navegábamos permitió maniobrar para ingresar de manera segura.

No sentí miedo.

Estaba absorbida por la vivencia.

Sin embargo, recuerdo que algo me decía que, detrás de la fascinación por esa experiencia inédita y casi mágica, en situaciones así uno no debe dejar de mantenerse alerta.
Podría vivirlas incluso en peores condiciones: en aguas y costas menos conocidas, con menos luz o directamente de noche, sin instrumentos de navegación –por las razones que fueren-.

Recordé cuando otra tarde navegábamos con viento en popa redonda, con oreja de burro; el instructor nos dijo que esa manera de aprovechar el viento, si bien parecía muy tranquila, puede ser muy traicionera.
Por eso conviene no dejar de prestar atención al viento en ambas velas y, por ende, a la botavara.

Esta tarde con neblina sentí que el consejo era similar.

Ante todo, atención, cautela y seguridad.

Y era fondear (según me dijeron, es lo más apropiado) o volver despacito, como hicimos nosotros, gracias al hecho de que no nos habíamos alejado demasiado del puerto y aún había a nuestro favor una mínima visibilidad.

Pese a esta interesante lección, veo la última foto y no deja de actuar en mí el efecto cautivante, fascinador, seductor de esa espesa neblina, con luces y sombras borroneadas por la luz del atardecer.

Volvía a casa, sí, pero con ganas de quedarme un rato más.

Gracias a Claudia Parellada por la foto "Ulises en la bruma".
Nota: María Eugenia Boutigue
Croker Nauta

jueves, 3 de julio de 2008

Así quedó el Flop 1

Luego de mucho batallar así quedo el Flop 1.
A mediados del mes de junio del 2008 se concluyeron los trabajos de pintura y maquillaje de mi pequeño velero, estoy muy satisfecho con los trabajos realizados.
Solo queda ahora botarlo, ponerle el palo, terminar con la cabuyería de todas las maniobras y llevarlo navegando a su puerto de destino que va a ser el de Olivos.
Foto propia de archivo.

Croker Nauta

domingo, 25 de mayo de 2008

Vamos repasando los herrajes.

Primeros días del mes de mayo…

Fuimos con Tito Baratito al Náutico Albatros y destornillador en mano, comenzamos a desarmar: el balcón de popa, los candeleros, el pulpito de proa y los cables del guardamancebo.

En una gentileza de mis amigos: Jorge, Marcelo y Eduardo quienes tienen una industria metalúrgica, en la cual se trabaja el acero inoxidable, van a colaborar en la restauración de estas piezas.

También construirán un duplicado exacto de la articulación del herraje de la pala de timón.
Un muñeco articulado que permite que esta suba y baje.
Por ultimo fabricaran el perno de la caja de orza, en la cual, después de mucho pensar con el pibe Ávila, resolvimos ejecutar una reforma importante de refuerzo y ensanche de la caja con fenolito naval plastificado y un nuevo sistema de perno embujado en un caño de inoxidable.

Este nuevo artilugio, promete durar mucho más de los veinte años que duro el sistema original colgante anterior.
Estoy muy conforme con los trabajos realizados y muy agradecido a estos cuatro amigos que me dieron una gran mano.

En la foto lo vemos a Tito tomando la plantilla del pulpito de proa para mandarlo a la fabrica.
Foto Paula Franco.
Croker Nauta

lunes, 19 de mayo de 2008

¡Adelante con los faroles!

Esta segunda semana viene movidita.
Mientras se realizaban los trabajos de restauración del casco del Flop 1, se empiezan a delegar trabajos secundarios.
Uno de ellos era la orza de hierro.

Ésta necesitaba de un herrero que repasara el ollao de arraigo de la orza donde se hace firme el cabo del molinete que la levanta y la baja.
Este orificio se deformó por corrosión galvánica, esto paso, porque el grillete de acero galvanizado que sujeta la orza con el cabo del molinete de labor en su unión con la orza, no estaba aislado, entonces la corrosión galvánica lo debilitó, y con el trabajo de subir y bajar la orza se fue ovalizando.

Por suerte Marcelo Ávila me presento al herrero que trabaja en el varadero del Náutico Albatros, al señor Walther, quien hizo en buen trabajo de restauración y dejo la orza de hierro lista para poner.

Comentando lo sucedido en el ollao, se determinó que aislaríamos con una manguerita al perno del grillete para que no vuelva a corroerse nuevamente.

En la foto vista de la orza terminada.
Gentileza Paula Franco.
Croker Nauta.

sábado, 17 de mayo de 2008

Refuerzo en el arraigo del candelero.

Este fue un trabajo muy fino...

Lamentablemente solo puedo publicar la foto del paso final.
Pero con este parche me di cuenta de la profesionalidad de Marcelo Avila.
Recuperó la zona, y si la vemos, realmente no parece que en algún momento estubo roto.

En la foto se ve el refuerzo descripto.
Fotos gentileza Paula Franco.
Croker Nauta

Seguimos reforzando...

También durante la segunda semana del mes de abril se terminaron de reforzar otros puntos clave del velero.

Entre ellos, en la bañera del cockpit, la superficie de la caja de orza.
Se termino también una zona en la banda de estribor donde se afirma un candelero.

Se volvió a lijar y a masillar todo el velero, para colocar nuevamente la impresión.

Esto se vuelve a realizar cada vez que se detectan nuevos poros.
Mientras tanto Alejandro Minichelli de ArtDesing ya comenzó con la el diseño y ploteo de las letras para el, r.e.y., el nombre y el ojo de Orus que se aplicará en el Flop 1.
En la foto se ve el refuerzo en la bañara.
Fotos gentileza Paula Franco.
Croker Nauta

domingo, 11 de mayo de 2008

Excelente trabajo estructural.

Durante la segunda semana del mes de abril se encaró un punto clave en el Flop 1.
Se reforzó la estructura del espejo de popa.
El original tenía una capa muy fina de PRFV y no podía resistir el peso del nuevo timón de lapacho que era un poco más ancho y más largo que el original.
También debía sostener sin debilidad al nuevo motor Tohatsu de 5 Hp, que pesaba dos veces y media más que el motor que se usaba al principio, un Suzuki de 2 Hp.
Durante las navegaciones que hice descubrí como se curvaba en exceso el espejo cuando le colgué el motor nuevo.
Esto, a su debido tiempo se lo comente a Marcelo Ávila, y el me hizo notar además que en el medio, (o sea en la crujía del espejo), se había delimitado una línea vertical que acusaba el debilitamiento del material, justo donde arraigan los herrajes de la pala del timón.
Marcelo calculo que por el peso de la nueva pala sumado al peso del nuevo motor si no reforzaba este lugar, con un golpe de ola se podía fisurar o partir esta zona del velero.
Así que terciado fenólica naval, más varias capas de roby y fibra de vidrio dieron lugar al súper espejo del Flop 1.

Foto del interior del tambucho de popa, donde se ve el nuevo espejo reforzado.
Gentileza Paula Franco.

Croker Nauta

martes, 6 de mayo de 2008

Trabajo delicado en el Flop 1.

Finalizando la primera semana del mes de abril Marcelo Ávila encara la caja de orza.
En ésta, la zona de más importancia en el Flop 1, se va a realizar un trabajo muy delicado y muy pensado.

Yo tenia algunas conclusiones hechas, debido a cometarios que me había hecho en su momento, Ricardo Larrieau (el Francés, su antiguo dueño). Estos, sumados a las dos navegaciones cortas que realice con el velero, acentuaron la idea de una pronta reforma en esta zona del casco.
Después de una extensa charla con Marcelo Ávila en donde intercambiábamos opiniones y puntos de vista, llegamos a la conclusión que debíamos ensanchar y cambiar el espesor de las paredes de la caja, trabajando con madera fenólica naval plastificándolas con capas de roby y fibra de vidrio.

Así que manos a la obra…

En esta etapa, luego de varios diseños, ya definimos el perno de acero inoxidable del cual pendulará la orza de hierro, ya que el anterior trajo problemas.
Así y todo, el viejo perno duro 25 años.
¡no es moco de pavo!, ¿no?.
En la foto vemos la orza de hierro ya suelta debajo del casco lista para repasar.
Foto gentileza Paula Franco.
Croker Nauta.

lunes, 28 de abril de 2008

Avila a full con el Flop 1...

Primeros días del mes de abril de 2008.
El pibe Avila y su equipo, no paran de trabajar…

En esta, la tercera semana de trabajos, los muchachos se están devorando al Flop 1.

Ya se terminaron de preparar las bandas y el espejo, quienes recibieron la primera mano de impresión.
Ahora, se verifican detalles en el plástico.
Con la aparición de pequeños poros que se volverán a lijar y masillar, el PRFV volverá a relucir.
Mientras tanto ya se trabaja en la cubierta, donde luego de lijar a full las arañitas superficiales, seguirán masillando y corrigiendo los pequeños detalles que aparezcan.

¡Seguimos adelante con los faroles!

En la foto vista de la cubierta masillada.
Fotografía gentileza Paula Franco.
Croker Nauta.

domingo, 6 de abril de 2008

Finalizando la navegación del Viernes Santo

Seguimos navegando y llegamos al Río Paraná, viramos a estribor y nos metimos entre la isla que desemboca al Canal Honda que en su extremo sur sale al Río Paraná, a ésta se la denomina Isla Nueva.
Fondeamos pasadas las 12:00 hs.
Tomamos unas cervezas negras Quilmes Stout festejando la arribada, y nos pusimos a comer algo.
Para almorzar teníamos pizza de muzarella y anchoas para Alberto y para mi.
El Negro almorzó sándwiches con diferentes fiambres y mayonesa.
Para beber seguimos con agua tónica Cunnington bien fría.
Las conservadoras fusionaban bien, teníamos dos abordo con hielo a granel.
Tiramos un espinel y tratamos de pescar algo, luego de eso, cada uno tiro su caña con líneas de fondo.
Se dió lo que leímos en el GPS, no había pique a esta hora.
El pique estaba anunciado para la hora que navegaríamos de ida y para la hora que volveríamos al Narval.
Esto se afirmo por la mañana ya que en el ecosonda a la ida nos marco varios cardúmenes.
Ahora ni un pez se dibujaba en la pantalla y este lugar donde estábamos tampoco funcionaba bien, debido al trafico de lanchas y cruceros.
Decidimos cruzar el Río Paraná y fondear en la margen de enfrente.
Cuando estábamos navegando por el veril de las boyas rojas el Tohatsu de 5 Hp. comenzó a fallar y por un momento se paró.
Sufrimos unos minutos de incertidumbre y fondeamos.
Fernando lo reviso, luego lo arregló.
Estuvimos pescando hasta las 17:30 hs, ellos sacaron dos Paties de 30 cm. aproximadamente y un pequeñísimo Bagre Amarillo.
Yo en cambio,moje carnada permanentemente y les dí de comer a los pocos peces que estaban debajo nuestro.
Charlábamos y nos reíamos de las cosas que nos pasaban y del éxito que veníamos teniendo pescando.
Un verdadero bochorno…
También comentábamos experiencias en navegaciones que habíamos hecho cada uno de nosotros con anterioridad.
El tiempo corría mientras la pasábamos bien…
Ya hacia calor y tomábamos agua mineral para hidratarnos, luego ésta, por obra de la Divina Providencia se transformo en cerveza.
Que placer…
El espinel desde que lo levantamos frente a la Isla Nueva, no lo pusimos más, ya que no valía la pena por el poco pique que había.
Pasadas las 17:45 hs. Albertito recibió un llamado de Adriana (su novia) que le contaba que en ese preciso momento en la Capital Federal se estaba volando todo.
Cuando miramos el cielo en la margen opuesta sobre los árboles de la Isla Nueva, se veía una delgada línea de inestabilidad de color negro con unas pequeñas nubes arremolinadas sobre ella.
Los tres nos miramos y dijimos:
¡Ahí este el frente frió, viene un Pampero y nos queda poco tiempo!
Levantamos el fondeo, recogimos las cañas, guardamos todo rápidamente, motor en marcha y a cruzar el Río Paraná.
La idea era no navegar el Río Paraná buscando el Río Capitán que fue por donde vinimos, porque el sifonazo nos iba agarrar en el Río Paraná y no lo íbamos a poder cruzar.
Lo mejor era: cortar a la Isla Nueva para protegernos, después virando a babor y bajar por el Río Urión, para continuar navegando por el Río Vinculación y cruzar el Río San Antonio hasta San Fernando, virar a estribor subiendo el Río Lujan hasta el Puerto de Frutos y entrar en el Marinas Narval.
Mientras Alberto y el Negro en el cokpit traían al timón el barco cruzando el Río Paraná, Yo abajo dentro de la carroza, amarinaba todo para que no volara nada cuando se largara el Pampero.
Así lo hicimos, ya protegidos en la isla nos apretó el viento del cuadrante oeste con una fortísima ráfaga de viento y lluvia.
Cuando miramos por la popa del barco, el Río Paraná era un hervidero: olas gigantes, muchísimo viento y una lluvia que corría en forma horizontal.
Nosotros ya protegidos empezábamos a navegar el Río Urión con mucho ánimo sin preocuparnos por la tormenta.
Ahora la preocupación era por las olas que producían los cruceros grandes que corrían espantados sobre el río, como si esta tormenta les predestinara el fin del mundo.
Con cada ola teníamos que virar y cortarlas con la proa, para evitar el bamboleo y los bandazos.
Esta gente irrespetuosa ponen en peligro a las pequeñas embarcaciones como la nuestra, cuando navegando con sus morces a full, producen un oleaje de terror que podría llegar a tumbar una pequeña nave.
Nosotros mientras los puteábamos por lo bajo, pensábamos.
¿Por qué corren estos tipos?
Si ellos tranquilamente podrían aguantar cualquier cosa con esos brutos cruceros…
Ya de noche seguíamos navegando con las luces internas, ya que sin palo no teníamos las luces de navegación reglamentarias.
De todas formas sobre cubierta teníamos una linterna para hacer señales.
Tomamos uno mates calentitos, comimos alguna facturita que encanutamos desde la mañana.
Al rato también salio a las pistas un salamín, mientras no dejábamos de adular la grandeza del Santo Domingo, que nos estaba regresando a casa después de un día duro de aventura.
La Prefectura Naval Argentina estuvo siempre presente en los cruces clásicos: en los del Río San Antonio y Río Vinculación, como así también en el cruce del Río Vinculación con el Río Lujan.
También los vimos patrullar un tramo del Río Vinculación con el Río Urión.
Todo esto, te hace sentir contenido cuando uno tiene una navegación dura y te relaja las tenciones vividas.
Cuando navegábamos por el Río Vinculación, Yo ya venía en mi guardia al timón del Santo Domingo.
La noche era cerrada pero nuestros ojos se habían acostumbrado a ver entre la penumbra.
Cortamos los calentitos y los cambiamos por agua mineral bien fresquita.
Para esta altura estábamos totalmente relajados y disfrutando una navegación nocturna alucinante.
Ya no había tanto tráfico de cruceros a nuestro alrededor.
Yo estaba muy mojado, no había traído el traje de agua porque la mañana pintaba muy linda, y la verdad es que me equivoqué.
Nunca más lo voy a retirar de mi bolso de navegación…
Les comente a los muchachos que quería cruzar el Río San Antonio y después le pasaría el timón a alguno de ellos, ya que este cruce es medio peligroso si no se lo conoce.
En el cruce hay un Pilote Cardinal Este de la UNEN.
Este pilote se lo debe dejar por la banda de estribor cuando se viene navegando desde el Río Paraná hacia el Río Lujan, y por la banda de babor cuando se viene navegando en forma opuesta a la mencionada.
En este cruce hay importantes bancos de arena y barro con ramas, producidos por las fuertes corrientes de los ríos que desaguan en el Río de la Plata.
Tal es así, que cuando lo estábamos cruzando, fuertes rociones de agua que venia de la banda de babor, me anunciaba que ya el viento había rotado afirmándose al sudeste, soplando desde afuera del Río San Antonio en la desembocadura con el Río de la Plata.
Estos grandes borneos de viento y bruscos cambios en la corriente del río, son los que producen los movimientos de los bancos en el delta.
Estos bancos con el tiempo desarrollan nuevas islas…
Luego de navegar el cruce le entregué el timón al Negro, quien nos llevo hasta la amarra dentro del Club Marinas Narval con una humilde maestría.
¡Grande Negro!

Comentario:
En esta navegación aprendimos y pudimos confirmar que nuestros equipos electrónicos no se equivocan en los datos que te brindan, en cuanto a pesca se refiere, y que un GPS complementado con un ecosonda digital de pesca, te otorga grandes posibilidades de sacar varias piezas.
El GPS no se equivoco con el horario de pique, ya que en el monitor de la ecosonda digital se dibujaban ahora en la vuelta pececitos por doquier.
A los dos días de regresar de esta aventura, en una visita que les hice por la mañana a mis amigos del Puerto Pirata en San Isidro, me confirmaron que en la zona donde navegamos ese día nosotros, el viento sopló a 90 km/h y en La Plata a 120 km/h. haciendo varios destrozos sobre tierra, con voladuras de árboles y techos.
En las localidadades de Cañuelas y Los Cardales, cayeron piedras de granizo del tamaño de pelotas de ping pon, haciendo estragos en cada uno de los pueblos.
En el río, varios llamados de emergencia desbordaron a la Prefectura Naval Argentina complicándoles el rescate.
Lamentablemente me enteré esa misma noche, cuando fui a visitar a mi amigo Miguel Angel marinero del C.U.B.A., que un windsurfista había desaparecido durante la tormenta y encontraron su cuerpo sin vida el día domingo por la mañana.
Esa noche del viernes, Miguel Angel acompañado de dos socios del club, salió al rescate de dos veleros pertenecientes al C.U.B.A.
La navegación la realizó con una lancha crucero que usa la comisión de regatas del club y los rescates finalizaron con éxito.

Moraleja:
No esta nada mal un llamado de un familiar o de un amigo desde el continente, cuando un temporal fuerte azota la Capital Federal.
Esto no nos tiene que avergonzar, todo lo contrario, ese llamado puede acentuar nuestra predicción meteorológica.
Tengan en cuenta que desde el llamado que recibimos nosotros, solo pasaron 20 minutos hasta que se desarrollo esa gran tormenta.
Para nuestro barquito, el Grumete Santo Domingo, fue el tiempo exacto para cruzar el Río Paraná y guarecerse sobre el Canal Honda entre una isla del delta y la pequeña Isla Nueva.

En la foto se puede ver como avanza el frente frió sobre nosotros.
Fotografía gentileza del Negro Fernando
Croker Nauta.

jueves, 3 de abril de 2008

Evolución de los trabajos de pintura en el Flop 1

Segunda semana del mes de marzo de 2008.
El Flop 1 presenta grandes avances en lo que respecta al trabajo en las bandas, cubierta y casco del velero.
Marcelo ya hizo las pruebas de resistencia en el plástico de la embarcación.
No solo lijo a full, si no que ya empezó a hacer algunos parches en las zonas dañadas.
Se esta preparando todo para la primera mano de impresión, con la que se va a ver las imperfecciones finas que presentará el casco, la cubierta y las bandas.
Importante en esta segunda etapa la erradicación de las arañitas en el PRFV.
En el casco se evalúa el oxido que tiene la orza.

En la foto vista de los trabajos realizados hasta ahora.
Fotografía cortesía Paula Franco.

Croker Nauta.

domingo, 30 de marzo de 2008

Navegación del Viernes Santo parte 1

21 de Marzo de 2008 Viernes Santo.
Albertito Grimaldi y el Negro Fernando me invitaron a navegar en el Santo Domingo, un velero clásico de madera Clase Grumete.

Un poco de historia: cuando Fernando y Alberto terminan el curso de timonel en el C.P.Y. se ponen a buscar un velero y encuentran este, el Santo Domingo, un Grumete que estaba en el Yacht Club San Fernando.
El velero estaba predestinado a navegar con ellos después de mucho tiempo, ya quien se los vendió lo único que hacia, era pescar desde la cubierta del velero amarrado en el club.
Este personaje desde que era propietario del velero no lo navegaba por no tener carnet de timonel.
Historia rara ¿no?
Pero de estas, hay muchas en la rivera.
Solo hay que caminar, encontrarlas y comprar muy barato un velero.
Con el tiempo repito una frase que me viejo me inculco:
“Siempre hay un roto para un descocido”
Hay oportunidades para todo el mundo, solo tenemos que saber aprovecharlas…
Bueno este velerito como el mio hizo pequeñas singladuras: de San Fernando a San Isidro, donde estuvo en amarra de cortesía por algunos días en el Puerto Pirata, para luego terminar frente al Puerto de Frutos en el Tigre donde tiene amarra en el club Marinas Narval.
Salio a navegar un par de veces por el Tigre, donde partió su palo original de madera tras engancharse un obenque en un árbol.
Así que hasta ahora, momento en que se consiguió un nuevo palo de aluminio, había quedado flotando en la amarra.
El velero esta totalmente repasado en sus maniobras.
Casco, cubierta y bandas con pintura nueva.
Se lo preparo en comodidad como un pequeño crucero, con un tablero de luces muy completo.
Luces de navegación reglamentarias a tope del palo, y en las crucetas luces de cubierta.
Dentro en la proa, en la popa y en los lugares de guarda también iluminados.
Luces direccionales en las cuchetas y conejeras.
El velero cuenta también con un inversor de corriente 12 V. a 220 W. y tomas de electricidad de puerto.
Grupo electrógeno, ecosonda con corredera digital Navman, compás magnético, bomba de achique manual, sus fondeos completos y anafe a gas, hacen al Santo Domingo un Grumete muy especial...
Con este velero uno puede navegar y hacer puerto en forma confortable.
Les cuento que yo nunca había navegado en un Grumete pero se de amigos que corrieron en la clase y me dijeron que es un barquito que vuela y moja.
Y cuando un velero moja es porque es muy veloz…
Alberto me invito a navegar al Río Paraná en el Santo Domingo con su socio y amigo el Negro Fernando.
Me pregunto si le poníamos el palo antes de salir, a lo que le conteste que como íbamos a navegar por el Delta era mejor no ponerle el palo ya que tendríamos una navegación más estable sin el.
Le pareció bien.
Así que el Jueves Santo nos fuimos en el auto de Albertito hasta el Tigre a buscar un plano impreso del Delta que me pareció bueno que tengan a bordo del barco.
Yo había comprado uno hacia un mes y me parecía muy completo.
No es una carta de navegación, es un plano turístico que tiene todos los datos que un navegante necesita tener a mano, como por ejemplo: recreos, estaciones para cargar combustible, rutas de lanchas colectivas y mucho más.
Luego de esto fuimos de compras al supermercado nos abastecimos de comida y bebida para el otro día.
Yo me fui a la casa de Patricia e hice la masa para bogas.
Al otro día, previo compra de hielo, nos encontramos con el Negro en el Narval.
Yo llegue en el coche de Alberto ya que somos vecinos.
Amarinamos al Santo Domingo y 11:05 hs. de la mañana soltamos amarras, navegamos saliendo del club al Río Lujan y después de unos metros viramos a estribor subiendo por el Río Sarmiento.
El día no podía ser mejor, cielo celeste, temperatura agradable y un excelente espíritu marinero hacia de esta experiencia una navegación muy entretenida.
Para mi era la primera vez que compartía una navegación con el Negro.
Con Alberto ya había navegado, fue cuando le hice una navegación de bautismo en el Plenamar 23, en el Periplo de Eduardo Bigotes.
Mientras disfrutábamos del paisaje íbamos cebando unos mates mientras degustábamos unas ricas facturas.
Hacia mucho tiempo que no navegaba el Río Sarmiento y me impresiono como cambio todo, muy lindas casas construidas en material, hermosos parques muy cuidados y muelles construidos con carpinterías prolijísimas.
A la altura del Río Capitán se nos acerca un crucero muy moderno con tripulación muy joven, chicas con cuerpitos esculturales veiteañeras acompañadas de chicos bien.
Se acercaron por babor y desde arriba nos preguntaron:

- ¿Muchachos saben donde puedo cargar combustible?

A lo que Albertito contesto.

- ¡Flaco no me digas que en ese crucero no tenés un GPS!

El muchacho se encogió de hombros y con cara de pocker contesto que No.

Alberto prosiguiendo con el gaste me dijo.

- Jorgito fíjate en el GPS y contale al muchacho donde hay un surtidor.

Yo saque mi GPS portátil le indique que un par de kilómetros más adelante del veril derecho tenia uno.

El Negro acotando ya en el súper gaste, le dijo:

- ¿Sabes que profundidad tenés debajo del crucero?, Si no, te doy lectura de la ecosonda que tenemos abordo.

El pibe acepto la joda sonriendo, nos agradeció y se fue tranqui.
Nosotros teníamos todos estos chiches abordo, pero lo que nos faltaba y era realmente envidiable, eran esos culitos de veinte…

En la foto Albertito al timón del Santo Domingo a su lado Croker Nauta.
Fotografía gentileza Negro Fernando.
Croker Nauta.

domingo, 16 de marzo de 2008

En el Flop 1 comienzan los de trabajos de pintura.

27 de febrero de 2008 son las 02:15 hs.
Luego de 2 hs. de trabajo agotadoras, tiramos en el arroyo de la Fantasy Island al Flop 1.

Trabajamos con Tito, su hermano Alberto y mi amigo el marinero Miguel Ángel Rodríguez.
Estuvimos esperando en el río la plea desde las 18:00 hs. y como no se presentaría una realmente importante, hicimos una rampa desde el parque hasta el arroyo con dos tirantes de 4 m. de Quebracho Colorado.
El trabajo fue duro, pero finalmente el velero floto en casi 40 cm. de agua.
El único problema fue que se arrastraba un poco la orza.
Así que balanceándolo de banda a banda, fuimos formando una canaleta hasta que llegamos en el arroyo a tener una profundidad de 1 m. donde el velero ya navegaba.
Fue muy emocionante volver a verlo flotar…
Lo sacamos remolcando a remo con el canobote amarillo hasta amarrarlo al muelle y prepararlo para la partida.
Conectamos una línea eléctrica de 220 w. y para mi sorpresa, el velero hacia agua por el bulón de la caja de orza.
Todo lo demás estaba en seco, así que le prepare unos parches de masilla epoxi, mientras Tito y Miguel Ángel colgaban el Tohatsu de 5 hp. en el espejo de popa.
Alberto mientras tanto nos preparaba el termo con agua caliente, saquitos de té, paquetes de galletitas de agua Made In Pato Montalto (mi novia), que generosamente nos provee siempre de ellas.
Ya todo estaba listo para la partida.
En el cockpit Tito a cargo del motor, a su lado Miguel Ángel, yo abajo dentro de la carroza, armado con una esponja y balde de achique atendiendo la vía de agua.
Soltamos amarras a las 04:25 hs. navegamos con corriente a favor por el Arroyo Caraguatá aproximadamente unos 60 m. donde virando a babor por el Río Lujan, comenzamos la navegada en bajante hacia la zona de Victoria, rumbo al Club Náutico Albatros.
La noche era estrellada muy abierta y teníamos buena visibilidad.
La verdad que a veces las cosas se dan como se tienen que dar…
Salir de madrugada hacia de una navegación muy tranquila, sin olas provocadas por las lanchas, solo nos cruzamos en vuelta encontrada con un velero y una chata palera cargada a la altura del Puerto de Frutos en Tigre, y luego con un crucero deportivo a la altura de San Fernando.
Al Flop 1 lo estábamos navegando sin el timón, el cual le había terminado de corregir su perfil durante la tarde, lijándolo a mano.
Decidí no ponerlo, así llegaba seco para su pintura.
El palo iba acostado sobre cubierta y como tiene una altura de más de 7 m, sobraba un metro y pico desde la proa y otro tanto desde la popa, traíamos a remolque el canobote amarillo, con el que volveríamos a la isla luego de dejar el velero en el Albatros.
Al estar el palo acostado no teníamos luces de navegación, así que linterna en mano y atentos siempre, hacíamos señales luminosas cuando nos cruzábamos con alguien.
A la semana de dejar mi velerito, me entero quien era el que nos silbaba desde la costa del Río Lujan frente al Tigre Hotel, era Pablito, el Marinero del C.P.Y. que me reconoció a mi y al Flop 1, y no entendía que hacíamos navegando entre las sombras río abajo aquella noche.
Durante los primeros quince minutos de navegación me dí cuenta que la masilla epoxi iba secando bien, la vía de agua era apenas una simple transpiración estando casi todo seco.
Así que salí a fuera me integre a la tripulación y disfrute del resto el viaje.
Llegamos al Albatros a las 05:50 hs. amarrando en el muelle del sector piscinas.
Nadie nos vino a recibir, no había guardia, así que tomamos un rico té con galletitas y a dormir.
Nos despertó un marinero a las 08:00 hs. comunicándonos que la subida del Flop 1 se había suspendido.
Yo no entendia nada…
Le comente que tenia turno de Travelift a las 10:00 hs. de la mañana del día miércoles 28 de febrero, que revisara la planilla.

A lo que contesto mostrando el listado:

- Hoy es miércoles 27 de febrero y usted tiene turno mañana jueves 28 de febrero de 2008.

Obviamente hubo un mal entendido…
Bueno me comunique con Marcelo Ávila mi amigo, el mejor pintor de la Rivera, quien tiene su taller ahí, en el Albatros y estaría a cargo de los trabajos en el Flop 1.
Nos encontramos con él, nos ubico en una marina de cortesía, un buen lugar en donde el controlaría la vía de agua del velero durante todo el día, hasta que después de 24:00 hs. lo subirían a tierra.
Marcelo es una persona excelente, tomamos unos mates, coordinamos las cosas, colgamos el motor en el canobote, remolcamos al Flop 1 a la marina, lo amarramos bien y a las 10:00 hs. de la mañana dejamos el Club Náutico Albatros navegando río arriba, otra vez corriente a favor rumbo a la Fantasy Island, terminando este fantástico periplo aventurero.
Atrás dejé a mi velerito en las mejores manos que pudiera un nauta confiar su embarcación para trabajos de pintura y mantenimiento.

Foto archivo Croker Nauta.
En ella se ve a Marcelo Ávila de pie junto al Flop 1 en el varadero del Albatros, sobre el cockpit uno de sus ayudantes.
Croker Nauta.

domingo, 24 de febrero de 2008

Rambler establece un nuevo record en la regata Buenos aires Río de Janeiro

14 de febrero de 2008 Rio de Janeiro, Brasil:
El Maxi 90 “Rambler” de George David se ha proclamado ganador en tiempo real de la regata oceánica Rolex Buenos Aires - Rio de Janeiro.
El barco estadounidense cruzaba la línea de llegada en la Baía de Guanabara a las 24h 55m 45s hora local, estableciendo con ello un nuevo récord para esta clásica prueba oceánica que celebra este año su edición número XXII. El diseño Reichel Pugh patroneado por Ken Read ha invertido un tiempo de 4 días, 9 horas, 55 minutos y 45 segundos en recorrer las 1.123 millas que separan la capital argentina de la ciudad carioca, mejorando en 8 horas, 57 minutos y 12 segundos el anterior récord, el lograda por el barco brasilero “Cisne Branco” en 1987 4 días, 18 horas,52 minutos y 57 segundos. La tripulación estadounidense se encuentra ya en tierra a la espera de que lleguen a Rio de Janeiro el resto de participantes de la regata para comprobar si el “Rambler” suma a este triunfo el de ganador en tiempo compensado. Una nota mas detallada será enviada en las próximas horas. Amigos, familia, prensa y patrocinadores pueden visitar la página web www.hmh.com.ar/vrm/vrs/ para seguir la regata. Los barcos enviarán los datos automáticamente cada 60 minutos (a las horas en punto) y las posiciones serán actualizadas poco después de recibir el informe del barco. Para entrevistas, comunicados diarios y para descargar fotos en alta resolución libres de derechos regístrese en www.regattanews.com Para más información sobre la regata, por favor visite a www.yca.org.ar
Agradecemos al YCA por la información suministrada.
Fotografía gentileza Claudio Cambria.
Croker Nauta.

viernes, 8 de febrero de 2008

XXII Regata Oceánica Rolex Buenos Aires Rio de Janeiro

Mañana 9 de febrero de 2008 se larga la tradicional regata Rolex Buenos Aires/Río.
Para conocer un poco mas de este importante evento náutico internacional, presento esta reseña histórica, espero que la disfruten tanto como la disfrute Yo.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, había terminado la forzosa inacción de los aficionados a los largos cruceros. Había mucha experiencia en cruceros a Río Grande y Río de Janeiro, por lo que la costa brasilera empezaba a considerarse como destino natural para una nueva regata oceánica.
Hipólito Gil Elizalde, Director de la Revista Yachting Argentino, y veterano tripulante del FJORD II, en 1945 lanzo la idea de organizar la Regata Buenos Aires - Río de Janeiro. 1200 millas separaban a las dos grandes Capitales de América del Sur. La idea primero se discutió entre amigos y luego el Yacht Club Argentino, una de las más importantes Instituciones Náuticas de América Latina y de reconocida jerarquía mundial, concretó de inmediato esta competencia.
Llegadas las noticias a Río de Janeiro, Cándido Pimentel Duarte, un gran aficionado brasileño, comunicó a sus amigos Rioplatenses su decisión de colaborar, en Diciembre de 1945 se hallaba en Buenos Aires a bordo de su flamante Yawl Vendaval, que fondeo en Dársena Norte. Pimentel Duarte, Presidente de la Federación Metropolitana de Río de Janeiro, quedaría indisolublemente unido en la organización de la Regata.
De inmediato se comenzó a trabajar en los múltiples detalles que debían tenerse en cuenta para una prueba de esta magnitud, se unieron con entusiasmo desbordante Rufino Rodríguez de la Torre, Germán Frers, Claudio Bíncaz, Pedro Breuer Moreno e Hipólito Gil Elizalde, que integraron la primer Comisión Organizadora.
Luego de 14 meses de trabajo, diez barcos se inscribieron en la primer Regata, 8 de Argentina y 2 de Brasil, la máxima manifestación del Yachting Sudamericano pondría a prueba el temple, conocimientos y práctica marinera de las tripulaciones, era entonces la segunda Regata en el mundo por la magnitud de su recorrido.
Nueve de las diez embarcaciones inscriptas partieron el 4 de Enero de 1947. El Fjord III de Germán Frers, lo hizo un día más tarde. Gran cantidad de p£blico presenció la partida desde Dársena Norte. La Prensa argentina y brasileña dedicó amplio espacio a las alternativas de la Regata. Las Marinas de ambas naciones prestaron su colaboración en el patrullaje del recorrido. En Río de Janeiro, los sitios estratégicos de la Bahía de Guanabara fueron copados y se improvisaron campings de fines de semana para la gran cantidad de público que esperaban a los competidores.
La llegada fue reñida, el Vendaval de Cándido Pimentel Duarte y el Alfard de Felipe Justo, luchaban por el primer puesto en tiempo real, pero este último superó a su rival al cruzar la línea de llegada, adjudicándose la Primer Regata por un minuto y medio.
Asimismo se consideró magnífica la travesía del Fjord III, que empleó el menor tiempo real de todos los participantes, habiéndose adjudicado la Copa Horizonte por el menor tiempo real de la Regata.
El Alfard de Felipe Justo fue entonces el ganador de la Primer Regata y fue tripulado además de su timonel por Claudio Bíncaz, Benito de la Riega, Humberto Machiavello, Jose H. Monti, Hercules Morini, Alberto Suñer, Fernando Soriano y Hugo V. Tedín, con 257 horas 40 minutos y 21 segundos.
La Regata Oceánica Buenos Aires - Río de Janeiro se organizó puntualmente a partir de 1947 y sus 1200 millas pronto atraerían a embarcaciones extranjeras de primer nivel.
La segunda Edición contó con 31 barcos contando entre ellos al Blue Disa de Dick Sholfield y al Magellan de H.L. Willen-Brock. El Fjord III de Germán Frers ganó esta Segunda Regata.
La Comisión Organizadora preparó minuciosamente la IIIº Edición y en esta oportunidad la regata fue dividida en 3 series, intervinieron figuras de relieve internacional como Blunt White, Capitan del White Mist, Comodoro del Cruising Club Of América, Charles Granville del Angelique (USA), Augusto Moreira de Portugal y una nutrida delegación de Brasileños.
A través de los años esta regata tomó Jerarquía Internacional en los Calendarios de Yachting Oceánicos Mundiales y fue considerada una de las más importantes del mismo gran cantidad de conocidos barcos y tripulaciones de distintos países del mundo han participado en este evento Internacional.
Nota y fotografia cortesia Yacht Club Argentino.
Croker Nauta

viernes, 1 de febrero de 2008

Meteorología en el Río de la Plata 1

Bueno a partir de ahora preparé un informe sobre meteorología en el Río de la Plata, para que todo nauta tenga una aproximación de los fenómenos que ocurren en este estuario de Sud América.
Este informe es una breve síntesis que publicaré en algunas emisiones transcribiendo algunas charlas a las que asistí en el Curso de Meteorología para el Río de la Plata, dictada por el Prof. Alberto Enguix que se dió en la Liga Naval Argentina durante el año 2007.

El siguiente párrafo esta extraído del libro ADES Medio siglo de rescates en aguas uruguayas escrito por Juan Antonio Varese y por el testimonio de voluntarios de la organización de rescates de Uruguay.

“... si observáramos una gráfica, veríamos que la inmensa mayoría de las asistencias que realiza ADES son con condiciones bastante desfavorables.
Hoy las predicciones del tiempo son cada vez más precisas pero hay una inmensa cantidad de hechos que son fenómenos locales propios del Río de la Plata por su condición física y geográfica.
Los fenómenos rioplatenses son impredecibles con días de anticipación.
A veces, una célula de tormenta se activa en pocas horas y lo que era un viento, por ejemplo de sur de 20 nudos, puede cambiar al doble de intensidad.
Cuando nos vamos a aventurar a navegar por estas turbulentas aguas estuariales, debemos tener una buena y confiable predicción del tiempo.
Si la idea es realizar una navegación de 20 horas, debemos cerciorarnos de que durante las próximas 30 horas después de nuestra zarpada tendremos buen tiempo.”
ADES Asociación Honoraria de Salvamentos Marítimos y Fluviales tiene en 51 años de vida más de 2000 rescates realizados en aguas uruguayas y una inmensa cantidad de ellos ha sido en favor de navegantes argentinos.
En la foto el profesor Alberto Enguix, cortesía foro náutico pfdb.
Croker Nauta.

miércoles, 2 de enero de 2008

Historias del Periplo parte V

Mientras escuchaba la música que venia del Fugitivo, yo no dejaba de pensar en lo que había pasado, y tenía solo una fijación: ¿habíamos perdido el timón?
La tarde era calurosa y el agua de Riachuelo es limpísima, así que me quite las zapatillas, la remera y me tire de cabeza al agua por la popa del Periplo, me sumergí y tanteando a la altura del timón, fui tocando. Me sorprendí cuando mis manos solo encontraron la rugosidad del plástico roto y los herrajes de acero inoxidable que arraigan la pala del timón limpios, sin nada. Había un enorme hueco en el.
Era verdad ya no teníamos timón…
Con el poco aire que quedaba en mis pulmones salí a la superficie y la expresión de mi cara lo dijo todo.

Edu me miro y le dije:

- ¡Loco no hay timón!

Me pregunto:

- ¿Qué vamos a hacer?

Le dije:

- Por ahora nada, voy a hablar con los saben.

Salí del agua le pedí permiso a Pepe para abordar el Fugitivo y me senté en el cockpit con él, mientras me dijo:

- George que cara. Tomate algo, yo estoy con un whisky.

- Bueno servime uno.

Me pregunto:

- ¿Qué te pasa?

Le conté todo lo que había pasado mientras veníamos navegando, con lujo de detalles, y luego le describí lo que había tanteado debajo del agua.
Y me dijo que obviamente habíamos perdido la pala del timón.
Me pregunto si habíamos pegado con algo mientras navegabamos, le conteste que no.
Pero haciendo memoria de lo que nos había ocurrido la semana anterior, durante la navegación a Quilmes, me explico que con los golpes recibidos anteriormente la pala del timón quedo resentida, y en esta navegación con el golpe de ola se termino de partir.
Me dijo además que tubimos mucha suerte aquella noche de sudestada, si se nos hubiera partido esa misma noche el timón, podríamos haber zozobrado. Después pense: seguramente Edu no había sacado el velero durante la semana y chequear el casco por los golpes sufridos en Quilmes.
Si no fue así: que negligencia...
Pepe me dijo:

- Bueno George no te asustes ya están en puerto, disfruta de todo y… ¿qué vas a hacer?

- ¡No sé!

Después le pregunte sobre una navegación que él había hecho a Florianópolis, donde a la vuelta había perdido el timón del Fugitivo.
Me contó que en aquella oportunidad lo remolcaron al puerto porque no tenía nada de timón y el velero estaba ingobernable.

Me pregunto:

- ¿Cuánto te queda de la pala?

Y le dije:

- Quince o veinte centímetros.

Después me pregunto, si lo podía gobernar.
Le respondí que con el motor y un triangulito en proa, lo había equilibrado y pude entrar así a Riachuelo.
Me pregunto si me animaba a cruzar el Río de la Plata y llevar el velero a Olivos nuevamente.
Le dije que si, siempre y cuando alguno de ellos este preparado para remolcarme si se me complicaba.
Le pedí también si se podían hacer cargo de los dos alumnos, porque para mi era mucha responsabilidad llevarlos conmigo, ya que esta navegación iba a ser muy peligrosa.
Mientras seguíamos tomando un baso de whisky, uno tras otro.
Me dijo:

- George relájate, vos podes. Mira a tu alrededor.

Ya estaba anocheciendo y contemplaba un espectáculo que no olvidare jamás.
El crepúsculo teñido de colores azules-violáceos, el reflejo del agua dorada, y cientos de golondrinas que volaban en una bandada gigantesca entre los veleros de la flota amarrados, volaban en círculos, depués se tiraba en picada sobre nosotros, para luego elevarse y dirigirse hacia el monte en busca de sus nidos.
El piar de las aves era ensordecedor pero el espectáculo era hermoso, así duro más de cuarenta y cinco minutos, hasta que poco a poco cada una de ellas se fue guardando a sus nidos.
Luego por unos segundos sentimos un silencio donde solo se escuchaba la brisa, el aire fresco acariciaba mi rostro, y al rato comenzamos a escuchar otra música, hacia rato que el equipo de audio del Fugitivo estaba en silencio, y ahora solo escuchábamos el croar de las ranas y el canto de los grillos.
Ya había oscurecido y se veían brillar las estrellas.
Hice el último brindis con Pepe y me fui al Periplo a hablar con todos sus tripulantes para contarles que se podía hacer.
Todos sabíamos que no podíamos salir de Riachuelo con el velero averiado, es sabido que hay que informar a la Prefectura de Uruguay el estado en que se encuentra la embarcación para poder navegar.
Ante una avería ellos mandan una comisión de inspección y determinan si esa embarcación puede salir o no.
La nuestra por el grado de rotura que tenía el timón, no nos iban a dejar salir y tendríamos que estar en puerto para repararlo.
Esto sumaría gastos que no se podrían afrontar sumando la demora para llegar a Buenos Aires.
Así que despacharíamos sin novedad y trataríamos de navegar así como estaba el Periplo.
Ahora ya de noche todo era diversión, luego de una multitudinaria choriseada en la playa habría baile en el Fugitivo.
El mundo sigue girando, pero yo estaba muy preocupado.
Croker Nauta.
Vista del Puerto de Riachuelo foto levantada de internet.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Resultados del South American Match-race Tour Porto Alegre 2007

Brasil se vistió de fiesta con la llegada del South American Match-race Tour (www.match-racetour.com) a la ciudad de Porto Alegre. Tras un fin de semana lleno de emoción y desafío, la tripulación comandada por Dave Perry (USA), entrenador en la America´s Cup, obtuvo la victoria conquistando el pase para la próxima etapa del Tour en Perú 2008.
La Gran Final se disputó entre las tripulaciones de Cicero Hartmann (BRA), vice-campeón Mundial de Soling 2007, y el equipo de Dave Perry (USA) integrado por "Cole" Parada, Matías Blanco y el "mono" Garay, todos tripulantes del "Matador". La Fi nal se corrió al mejor de tres regatas en las que Perry se impuso por 2 a 0 ante su rival brasilero.
Con respecto a este logro, Dave Perry sostuvo: “La victoria es el resultado de un intenso trabajo en equipo. Sin mi tripulación, esto no habría sido posible. Hartmann es un excelente deportista y el nivel del campeonato fue muy alto”, mientras recibía el tan ansiado Trofeo Challenger de manos de Lucas Ezequiel Vescio, director de
Match-race Sailing Events (www.match-race.com.ar), empresa líder en organización de eventos náuticos corporativos en Sudamérica y responsable de la organización del South American Match-race Tour, el cual en esta etapa contó con la coorganización del Veleiros do Sul.
“Estamos muy contentos con los resultados alcanzados”, agregó Cicero Hartmann. “Si bien tenemos experiencia en el match-race fue muy gratificante para nosotros competir con deportistas de la talla de Daniel Glomb y Dave Perry, entre otros”, analizó uno de los grandes favoritos por el público local que obtuvo el segundo puesto.
Durante la competencia, se destacó el papel del equipo de vela TAG Heuer (ARG), representantes del Club Náutico Mar del Plata, quienes lograron vencer a la tripulación de Glomb (BRA) y obtener un lugar en el podio. “Si bien queríamos ganar para mantener el título de campeones obtenido en la Etapa anterior del Tour, estamos contentos con los logros alcanzados. Nos divertimos mucho y logramos cumplir nuestra misión”, comentó Juani Grimaldi, capitán del equipo.
Daniel Glomb, el nº 1 de match-race en Sudamérica, sostuvo: “Si bien tuvimos muchas dificultades para navegar y quedamos ubicados en el 4º puesto, considero que Perry era el mejor deportista y contaba con la experiencia y herramientas necesarias para ganar”.
En la ceremonia de entrega de premios Lucas Ezequiel Vescio se mostró muy contento con el desarrollo de la competencia, agradeció a Veleiros do Sul y aseguró: “El próximo año el Tour volverá a Brasil y tendrá nuevamente etapas en Argentina y Chile, además de sumar Perú y Uruguay a su Calendario”.Reviví el campeonato ingresando en la página del
South American Match-race Tour (www.match-racetour.com) donde tenés acceso a entrevistas exclusivas con los deportistas, resultados, fotos y un detalle de los momentos más apasionantes del Tour.
Información estractada de Sailing Press Noticias Náuticas.
Fotografía cortesía Ricardo Pedebo.
Croker Nauta.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Una etapa más...

El viernes 8 de diciembre de 2007 renuncié como contramaestre del NIX.
Durante los últimos dos años el velero se mantuvo en forma operativa, navegando algunas singladuras.
Ahora descansa en el YCA San Fernando, quizás a la espera de nuevas aventuras con una renovada tripulación.
Tuve el honor durante estos últimos años de hacer algunas navegaciones con su capitán y propietario, del cual aprendí muchísimas cosas en lo que respecta al arte de navegar en un gran velero.
En fin, una etapa más finalizada…

Croker Nauta.
Foto del archivo de Croker Nauta.

sábado, 1 de diciembre de 2007

South American Match-race Tour Brasil 2007

Los Tops de la vela ya están llegando a la ciudad de Porto Alegre para tomar parte de un fin de semana lleno de desafíos en el marco del South American Match-race Tour Etapa Brasil 2007 http://www.match-racetour.com/ Con un clima cálido e ideal para navegar, Brasil se prepara para recibir al Tour que esta recorriendo Sudamérica con gran suceso.

En esta oportunidad, Argentina, Brasil, Estados Unidos y Uruguay tendrán sus representantes en el campeonato organizado por Match-race Sailing Events (www.match-race.com.ar) conjuntamente con Veleiros do Sul. Los competidores tratarán de dar lo mejor de sí para ganar el Trofeo Challenger y conquistar la plaza para el Perú Match-race Cup 2008.
Declaraciones de los competidores:

Juani Grimaldi (ARG): "Después de haber ganado en la 3er etapa no nos queda otra que ganar en Porto Alegre. Son barcos que nunca hemos navegado asi que intentaremos ser muy fuertes y agresivos en las pre-largadas para comenzar liderando. Aunque creemos que el nivel será superior intentaremos ganar para sumar puntos en el ranking de la ISAF y poder aspirar a competir en algún circuito internacional en el 2008.", comentó el capitán del equipo TAG Heuer.

Daniel Glomb (BRA): "Será un campeonato de alto nivel competitivo. Nuestro equipo está bien preparado para el desafío y tenemos que concentrarnos mucho para poder navegar bien y obtener un buen resultado. Nuestra principal ventaja es que jugamos de local", sostuvo el nº 1 de match-race en Sudamérica.

Diego Garcia (URU): "Esperamos participar en un evento de nivel sudamericano de match-race para testear nuestro nivel con los competidores de la zona. Nos divertimos mucho cuando navegamos, ganamos experiencia y sin presión por el resultado".

Además de la presencia de estos deportistas, el evento contará con la presencia de Dave Perry (USA), entrenador del Victory Challenge en la America´s Cup y múltiple campeón en la modalidad, Nelson Ilha (BRA) Umpire Internacional y Campeón Brasilero, Ricardo Lobato (BRA), Umpire Internacional, Marcos Mascarenhas (BRA), campeón de match-race, Cicero Hartmann (BRA), campeón de Soling y Henrique Haddad (BRA), campeón sudamericano.

El viernes 30 de noviembre se dará inicio a la competencia con la Reunión de Timoneles en la que los equipos recibirán las Instrucciones de Regata y charlarán con los umpires con una exclusiva ceremonia de apertura.
El sábado la jornada terminará con un exclusivo show que los organizadores han programado. Durante el evento se correrán más de 30 de regatas que culminarán con un show de cierre y entrega de premios el domingo 02 de diciembre en la que se coronará al nuevo campeón. Sólo hace falta esperar para ver lo que pasará.
Nota y fotografia gentileza de Sailing Press.
Croker Nauta.

Prueba de velas en el FLOPI

Prueba de velas en el FLOPI
Archivo fotográfico de Croker Nauta

Votadura del Tsunami YCA San Fernando

Votadura del Tsunami YCA San Fernando
Linda gráfica ¿no?

Minitransat

Minitransat
Navegando a full...

HYDROPTERE

HYDROPTERE
L’HYDROPTERE DECROCHE DEUX RECORDS MONDIAUX sous réserve d'homologation officielle par l’ISAF/World Sailing Speed Record Council. 41,5 kn

MOTH MK3 UK FULL FORCE BOATS

MOTH MK3 UK FULL FORCE BOATS
La Polilla volando sobre el agua

SAILROCKET

SAILROCKET
Vista de la popa vanguardista

EL YACTH KOTIC 2 DE OLEG BELY

EL YACTH KOTIC 2 DE OLEG BELY
EN PLENA CAMPAÑA ANTARTICA

Cuidado con los descuidos!!!

Cuidado con los descuidos!!!
SEGURIDAD